Vamos a ser más efectivos

Decía Aristóteles que “somos lo que hacemos cada día”. El método de los 7 hábitos para ser altamente efectivo que se expone a continuación no es un truco, ni una fórmula ni una acción concreta. Es una forma de vida que debemos aplicar en nuestro día a día.

La efectividad afecta no solo a nuestra vida laboral, sino también a nuestra dimensión social, emocional y física. Ser más efectivos implica equilibrar todas las áreas de nuestra vida para desarrollar hábitos que nos ayuden a ser mejores: mejores personas, mejores profesionales, mejores padres, hijos, mujeres, maridos y un largo etcétera.

La efectividad es, por tanto, algo que depende únicamente de nosotros mismos. Por ello, los tres primeros hábitos suponen trabajar de dentro hacia fuera, cambiar nuestra forma de enfrentarnos a la realidad; no cambiar lo que sucede a nuestro alrededor, sino nuestra forma de ver el mundo que nos rodea.

  1. La proactividad, entendida como un sinónimo de responsabilidad. Las personas proactivas no son sólo aquellas que toman la iniciativa, sino aquellas que tienen una conducta fruto de una elección consciente y se responsabilizan de la misma.
  2. El liderazgo: establecer qué es para nosotros lo más importante de nuestra vida.
  3. La administración personal, que está íntimamente relacionado con el anterior: es la capacidad de vivir de acuerdo con nuestras prioridades. Ser capaces de diferenciar entre lo importante, aquello que nos permite avanzar hacia las metas de nuestra vida y lo urgente, aquello que requiere una acción rápida por nuestra parte; y organizar nuestra agenda diaria y semanal de acuerdo con estos principios.

Pero vivimos rodeados de personas con sus propias metas y que forman parte o entran en conflicto con las nuestras. Por ello, los tres siguientes hábitos se basan en nuestra relación con los demás.

  1. Aplicar la filosofía ganar-ganar de forma sincera a todas nuestras relaciones interpersonales.
  2. La escucha: si quiero ser entendido, si quiero que los demás me comprendan y me ayuden a alcanzar mis metas, primero tengo que entender y comprender a los demás.
  3. A través del compromiso sincero con estos dos hábitos alcancanzaré el sexto: la sinergia, trabajar unidos valorando las diferencias entre unos y otros como algo positivo y buscando el entendimiento y el beneficio de todos los implicados.
  4. El séptimo hábito es la suma de todos los anteriores: se trata de trabajar todas y cada una de las dimensiones de nuestra vida (física, espiritual, emocional y mental) en base a estos seis hábitos.

En resumen, la efectividad se basa en aprender, comprometernos y actuar para ser mejores cada día.