SEO: escribir para que te encuentren y para que te lean

  • Un buen posicionamiento SEO es básico para lograr llegar a tu público objetivo. Y así lo puedes conseguir.

SEO, ese temido amigo. Seguro que has oído hablar de él, pero es probable que no termines de comprender qué es, para qué sirve o cómo se trabaja. Y es que, pese a su enorme importancia, sigue siendo un gran desconocido para muchos.

Del inglés search engine optimization o, lo que es lo mismo, optimización en motores de búsqueda, SEO hace referencia al proceso que se sigue para mejorar la visibilidad de un sitio web en los resultados orgánicos de los motores de búsqueda. Es decir, y focalizando en el buscador predominante, todas aquellas acciones que nos ayudan a aparecer bien posicionados en Google.

¿Y por qué esto es importante? ¿Por qué el posicionamiento web marca la diferencia a la hora de conectar con tu público objetivo? Muy fácil: porque el ser humano entiende que lo primero es lo mejor y que, además, lo primero es lo cierto. Y esto se traduce en una decisión rápida: un clic inmediato.

A nivel teórico, se distinguen dos tipos de SEO:

  • SEO ON PAGE: todo aquello que depende directamente de nosotros, como administradores de una web (contenido, palabras clave, URL, tiempo de carga, arquitectura web, elementos multimedia y, en definitiva, indexabilidad).
  • SEO OFF PAGE: los aspectos que ya no dependen directamente de los administradores de una web (enlaces externos, presencia en redes sociales y medios de comunicación, notoriedad de marca y rendimiento de los resultados de búsqueda (CTR).

Así pues, dos de los términos o aspectos principales que tenemos que tener en cuenta si queremos mejorar nuestro posicionamiento SEO son las palabras clave o keywords y el propio contenido.

Con respecto a la primera, es básico realizar un buen rastreo de las palabras clave, a través de herramientas como Google Analytics. Saber cuáles son los términos que nos interesan que más se buscan, cuáles son las búsquedas relacionadas, etc. Y hacer una buena selección de nuestra palabra clave. Ésta deberá aparecer en el titular de nuestro contenido, en la entradilla, en el primer párrafo y, por supuesto, a lo largo de todo el texto.

En cuanto al contenido en sí, a la hora de elaborarlo, tenemos que seguir un criterio de relevancia (lo más importante, ha de aparecer en el primer párrafo). Además, es recomendable que las entradas tengan como mínimo 300 palabras y que el elemento multimedia de las mismas aparezca a partir de las primeras 150 palabras. De igual manera, se recomienda el uso de enlaces internos y externos, de negritas y subtítulos y de etiquetas.

De esta manera, además de cumplir con los principales criterios que tienen en cuenta los motores de búsqueda, lograremos dirigir la lectura de nuestro público y hacerles llegar exactamente el mensaje que queremos que les llegue, moviéndoles también a la acción.