Programación neurolingüística y sugestión

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La programación neurolingüística, PNL, puede definirse como la manera de describir, reestructurar y transformar la manera en que una persona entiende el mundo en que vive.

¿Qué significa esto? A lo largo de todo el día recibimos sugestiones a través de los 5 sentidos.

Entendiendo como sugestión, el proceso mediante el cual, algo (persona, libro, noticia, etc.) emite información que puede guiar, o dirigir, los pensamientos, emociones, o comportamientos de las personas que reciben ese mensaje.

La información que recibimos de las sugestiones, entra a nuestro cerebro, pasa por unos determinados filtros de valores, creencias, presunciones, roles asumidos, etc… y posteriormente se procesa y almacena en el cerebro.

Cuando hay que decidir cómo actuar ante una determinada situación, se va a esa base de datos de experiencias almacenadas antes de decidir cómo actuar.

Todas estas experiencias condicionan por tanto la forma en la que actuamos o tomamos una decisión.

La PNL describe cómo se produce ese proceso, para transformar la forma en la que resolvemos los problemas y actuamos.

Tradicionalmente, la PNL se ha aplicado al campo terapéutico. Sin embargo, hace ya tiempo que el mundo empresarial ha detectado que las herramientas específicas con las que trabaja la PNL pueden aplicarse en cualquier proceso comunicativo.

Se pueden utilizar estas herramientas para trabajar las relaciones interpersonales con clientes, compañeros de trabajo, tanto a nivel horizontal como vertical de la organización.

Mejorando la capacidad comunicativa de la empresa en su conjunto, se mejora la resolución de problemas, la capacidad de negociación, compenetración y empatía del equipo y se consiguen negociaciones más eficaces y asertivas.

Basándose en la premisa, si lo que haces no funciona, haz algo distinto, la PNL aporta un conjunto de herramientas para generar cambios efectivos en nuestras capacidades y comportamientos.