Management y personas

Las personas son clave para cualquier organización. Es, probablemente, la primera vez en mucho tiempo que, dentro de un marco esencialmente digital, ciertamente automatizado y dominado por el análisis de datos, conseguimos introducir o colocar a las personas en el centro del debate. Y es precisamente en este entorno tan competitivo, donde la estrategia basada en las personas se convierte en determinante para cualquier organización.

El objetivo, por tanto, sería acercarse al concepto de Management Humanista, por el que aboga el propio Xavier Marcet, focalizado en resultados, capaz de generar valor corporativo y también, social, pero por encima de cualquier otra consideración, exigente con el respeto.

A través de las personas aspiraremos a lograr empresas consistentes, organizaciones que abogan por la obtención de liquidez en su más amplio significado, que aspiran a evolucionar con sus clientes y hacer evolucionar a los mismos con proyectos innovadores que generen valor y provoquen conexión, capaces de evolucionar y ser competitivos en el día a día, e igualmente obsesionados en la proyección hacia el futuro. Todo esto, con talento y buena gente. En este tipo de entornos será clave, para el correcto desarrollo del día a día, apostar por un “absoluto” encapsulamiento de egos.

Al contrario, aquellas organizaciones que no consideren a las personas como centralidad, aspirarán a convertirse en entornos o empresas “inconsistentes”, donde podremos ver una reducción de la empatía con los clientes, a actores incapaces de aplicar los cambios que se predican, donde habitarán liderazgos carentes de autenticidad, con una clara ausencia de meritocracia y finalmente se tratarán de entornos que no entenderán que el éxito tiene un alto grado de provisionalidad.