¡Léeme! Esto es una llamada a la acción

Si tienes algo que comunicar, seguramente querrás tener un call to action, una llamada a la acción que haga que los usuarios que te siguen se conviertan en una comunidad.

Internet, las redes sociales y, en general, toda la comunicación son un campo de batalla en el que todos compiten por una única cosa: la atención de los usuarios. Pero si es difícil conseguir que nos lean, lo es más aún lograr que interactúen. Por eso, las empresas no pueden dejar pasar la oportunidad de hacerles parte de la conversación.

Botones como ‘comparte’, ‘visítanos’, ‘sígueme’, ‘compara’, ‘descarga’, ‘inscríbete’ ayudan a conseguir que los usuarios vayan un paso más allá de nuestra comunicación y establecer un vínculo para ofrecerles una oferta más interesante y lograr persuadirles. Esto último es lo que se conoce como tasa de conversión; el porcentaje de usuarios que realizan una acción específica, como una compra, una reserva, una interacción.

Cómo incluir más llamadas a la acción en nuestra comunicación

Integrar una llamada a la acción debe ser una parte importante del diseño de la información para que vaya acorde con la guía de estilo. Para ello, se tienen que tomar en cuenta elementos como el color y el contraste para que resalte, un tamaño y un formato adecuados, una posición que vaya en línea con el viaje de navegación del usuario dentro de la página web y un copy que conduzca a ese clic final que estamos buscando.

Todo ello se puede resumir en una idea: el call to action debe tener una relevancia especial dentro del mensaje que comunicamos. Aunque no solo son importantes en la comunicación digital: las llamadas a la acción están presentes en cualquier tipo de marketing, desde el ‘Compra dos por el precio de uno’ en supermercados, hasta el ‘Let it beer’ de un bar.

En definitiva, las llamadas a la acción son una herramienta clave para atraer a clientes potenciales y convertirlos en clientes finales.