La importancia de la imagen en la comunicación online

La vida está en cambo continuo. Sin embargo, la Covid-19 ha hecho que este cambio sea más rápido e inevitable. En el ámbito de la comunicación, muchas de las relaciones sociales se han digitalizado. Esta modalidad no es una moda pasajera, sino que ha venido para quedarse y, o nos subimos a la ola, ¡o el mar nos tragará!

La teoría de la comunicación continúa considerando que el éxito se consigue cuando se capta la atención de la audiencia para transmitir el mensaje deseado. Sin embargo, lo que ha cambiado es el peso de los elementos comunicativos.

El lenguaje verbal (qué se dice) y el paralenguaje (cómo se dice), han ido perdiendo importancia a favor del lenguaje no verbal, es decir, todo aquello que transmite nuestro cuerpo a través de los gestos, el entorno y el espacio.

La digitalización de la comunicación ha hecho que no podamos perder de vista ciertos condicionantes si queremos tener éxito. Los contenidos que actualmente captan la atención de la audiencia son aquellos que duran poco, son muy visuales, se pueden consumir mientras se realizan otras tareas y, además, entretienen.

Así pues, ahora más que nunca es importante cuidar el formato de cualquier comunicación porque la forma ha pasado a quitar protagonismo al fondo o mensaje.

 ¿Qué elementos de la imagen son claves en la comunicación online?

ESPACIO: Decidir entre espacios interiores o exteriores dependen de varios factores (ubicación geográfica, climatología, zonas adecuadas, …). En general, en un espacio interior es más fácil controlar elementos como la luz, el ruido, la aparición de personas. Se recomiendan espacios con pocos elementos de distracción, iluminación indirecta y entorno neutro o en línea con el mensaje a transmitir.

SONIDO: El sonido de la voz es esencial para la comunicación, pero también hay otros sonidos que influyen, generalmente de forma negativa: ruidos externos, mala conexión a internet que hace que se entrecorte el audio o la calidad sea pobre. Es aconsejable utilizar dispositivos de microfonía y altavoces, cerrar el micro cuando no se hable y evitar intervenciones en lugares con mucho resonancia o mala conexión a internet.

ILUMINACIÓN: Una imagen mal iluminada genera incomodidad para mantener el contacto visual y se percibe como poco profesional o con desconfianza. Por eso es muy importante controlar la intensidad de la luz para evitar fuertes contrastes y las sombras que nos impidan leer el lenguaje no verbal de otros interlocutores. Una luz natural o artificial indirecta y proyectada de arriba abajo suele ser lo recomendable.

FONDO: Todo lo que está detrás de quien está hablando proyecta una imagen de esa persona, y no siempre se presta la debida atención. En la medida de lo posible se recomiendan fondos neutros, no recargados y los fondos digitales son una opción a considerar cuando el espacio no está en sintonía con la imagen a transmitir.

POSICIÓN DE LA CÁMARA: Quizás este sea uno de los aspectos a los que menos se le presta atención, porque el espacio o el fondo no suele dictar qué plano utilizar. Se recomienda utilizar un plano medio en donde se vea nuestro rostro y nuestras manos, así como la cámara a la altura de nuestros ojos porque transmite más profesionalidad.

Para concluir, no se debe olvidar que la cámara sigue encendida y nos ven, aunque no estemos hablando. Por lo tanto, hay que cuidar el lenguaje no verbal siempre y hacer lo posible para que sume en favor de nuestro mensaje.