¡Aprendamos a vender enseñando!

 

 

Los webinars o seminarios online son una herramienta genial si queremos potenciar nuestras ventas debido a su versatilidad y permanencia en el tiempo. Sin embargo, para crear un webinar de calidad que se traduzca en ventas y beneficios, hay que considerar varios aspectos:

  1. ¿Quién es nuestro cliente?

En cualquier negocio, esta la primera pregunta que nos debemos hacer. Es imprescindible crear un retrato robot de nuestro cliente para poder utilizarlo como base en todas nuestras estrategias de marketing. ¿Qué edad tiene? ¿A qué se dedica? ¿Qué medios consulta? ¿Qué le preocupa? ¿Cuáles son sus necesidades?

Una vez tengamos las respuestas a estas preguntas, nos resultará mucho más fácil crear contenidos para nuestros clientes y adaptar nuestra metodología.

  1. Un buen producto.

Sabiendo qué necesidades tienen nuestros clientes potenciales, debemos ofrecer un producto que les interese y les aporte valor.

Es imprescindible que sepamos transmitirles a esos clientes potenciales en qué consiste nuestro producto o servicio y qué conseguirán con ello.

  1. Un embudo.

Sí, has leído bien.

En Marketing Digital se conoce como “embudo de conversión” a todas las acciones que llevamos a cabo desde que creamos el contenido hasta que conseguimos una venta. Estos embudos se aplican a cualquier negocio y tienen varias partes, desde la captación del cliente hasta el final de la venta.

En el caso de los webinars, un embudo de venta debería tener tres fases:

  • Antes del webinar

El cliente se encuentra una página de aterrizaje que le lleva al formulario de inscripción. Le interesa, por lo que se registra y le llega un email de confirmación con todos sus datos.

  • Durante el webinar

Durante esta sesión, se debe utilizar un guion comercial que trate todos los puntos de interés como en qué consiste el producto y las muchas razones que hay para comprarlo. Es importante que este guion sea llamativo y cree una necesidad al cliente.

  • Después del webinar

Cuando el webinar finaliza, se deben de llevar a cabo las acciones necesarias para que se produzca la compra, como los emails de seguimiento, las ofertas nuevas, etc.

Es importante que, tanto durante el webinar como después, se utilicen mensajes que creen un impacto en los clientes, utilizando estrategias como los disparadores mentales como la urgencia, la escasez, o la exclusividad.

Cuando este proceso termina, hay que reflexionar sobre los resultados obtenidos para ver si algo falla en el proceso de cara al futuro. Por ello, es importante contactar con los clientes para saber su opinión y estudiar las métricas que nos proporcionan las plataformas.

Si escuchas a tus clientes, tienes un buen producto, y utilizas un buen embudo de conversión, ¡tus webinars venderán mucho más!